El Ayuntamiento de València ha comenzado este lunes la retirada de las flores que durante las dos jornadas de ofrenda a la Virgen de los Desamparados desarrolladas la pasada semana con motivo de las Fallas 2026 depositaron miles de falleros y falleras ante la imagen de la patrona de los valencianos instalada en la plaza de su basílica.

La cifra global de falleros y falleras que en las fiestas de este año han desfilado ante la 'Geperudeta' representa, según el consistorio, un aumento de un 10 por ciento respecto a la ofrenda fallera de 2025, con 11.110 participantes más.
Del total de personas que han tomado parte en este acto, uno de los más esperados y emotivos de las Fallas, 114.275 han sido falleros y falleras -88.518 mayores y 25.757 infantiles-, acompañados de 9.303 músicos.

El manto de la 'Geperudeta' lo han conformado este año claveles rojos y blancos y, en menor medida, amarillos. En esta edición los Vestidores de la Virgen han ido colocando las flores sobre el gran cadafal que sostiene la imagen de la patrona siguiendo el dibujo creado para esta ocasión por la ilustradora y diseñadora gráfica valenciana Xenia Magraner.
Magraner, natural de la localidad de Sollana y afincada desde hace años en Vancouver (Canadá) donde desarrolla su trabajo, diseñó para la ofrenda de las Fallas 2026 a la Virgen de los Desamparados una composición para pedir con flores el cese de todas las violencias y clamar en favor de la paz.
La ilustradora explicó que cada uno de los tres colores elegidos este año ha expresado una parte del mensaje que ha buscado lanzar con el proyecto que ha elaborado. Magraner concretó que el rojo mostraba "la sangre que derrama la violencia" y el blanco, con el que se creó una paloma y dos lirios, "la protección de la Virgen y la paz".
El amarillo aludía al "camino hecho de espinas, el que se anda en las situaciones de violencia y en el que se sufre mucho" porque "es muy duro", comentó Xenia Magraner. Asimismo, detalló que con ese color se creó unas espinas sobre las que andaban una madre y un hijo cogidos de la mano. De este modo, buscó representar también al "pueblo, que es el que resiste e intenta avanzar por ese camino" y sus familias.























