El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha anunciado la puesta en marcha de una línea de ayudas directas dotada con 2 millones de euros destinada específicamente a los agricultores de l'Horta de València, con el objetivo de compensar las limitaciones propias de las zonas de máxima protección y garantizar que el cultivo de la tierra siga siendo una actividad económicamente viable.

El conseller de Agriculturaha afirmado que “hemos cumplido nuestra palabra y hemos eliminado una entidad que servía de excusa para paralizar, incluso, obras hidráulicas vitales, así como para perseguir a agricultores, y ahora destinamos esos recursos a que lleguen directamente a manos de los agricultores”.
Las ayudas establecen una cuantía de 1.500 euros por hectárea, a los que se suman 500 euros adicionales para los jóvenes menores de 41 años. Además, el conseller ha puntualizado que las cuantías oscilarán entre un mínimo de 300 euros y un máximo de 20.000 euros por beneficiario. En este sentido, Miguel Barrachina ha afirmado que “para que la huerta se conserve se debe permitir al agricultor que siga trabajando la tierra”.
El conseller ha recordado también que la Generalitat está priorizando el relevo generacional a través de una línea específica para jóvenes y nuevos agricultores que ha registrado 677 solicitudes. Miguel Barrachina ha explicado que “queremos que la tierra sea un espacio productivo y por eso hemos incrementado las ayudas a jóvenes y nuevos agricultores hasta alcanzar una inversión récord de 29 millones de euros, triplicando el apoyo de etapas anteriores”.
Asimismo, ha recordado que esta semana se ha hecho pública la resolución de las ayudas para la incorporación de nuevos agricultores, que permite la entrada de 108 nuevos profesionales con una inversión de 4,43 millones de euros. Además, ha destacado que el 58 % de estas incorporaciones corresponden a mujeres, un dato que, según ha remarcado, consolida la presencia femenina en el sector primario valenciano.
Durante su visita a Meliana, el conseller ha subrayado igualmente que defender la huerta implica proteger productos emblemáticos como la chufa y la cebolla. En este punto, ha confirmado que la Generalitat está trabajando para dotar a la chufa de un código comercial propio con el objetivo de combatir la competencia desleal de terceros países. Miguel Barrachina ha asegurado que “no vamos a dejar que nuestros agricultores compitan en desventaja. Necesitamos reglas justas y conocer con claridad qué producto entra de fuera y en qué condiciones”.

Finalmente, también ha recordado la reciente actualización de la normativa de la horchata como parte de esta estrategia de modernización y competitividad. En este marco, Miguel Barrachina ha concluido que “nuestra obligación es facilitar las cosas, no añadir carga burocrática. Estamos al lado de quien trabaja la tierra para asegurar que la huerta de València tenga presente y, sobre todo, futuro”.

















