Albal celebró este lunes su tradicional San Silvestre, la última cita deportiva del año en la localidad y una de las pruebas más esperadas del calendario navideño. La carrera, prevista inicialmente para el sábado 27 de diciembre, tuvo que ser aplazada a causa de la lluvia y pudo disputarse finalmente sin incidencias gracias a unas condiciones meteorológicas favorables.

Como es habitual, muchos participantes acudieron con disfraces y atuendos navideños, destacando los gorros de Papá Noel y otros complementos propios de estas fechas. La meta se situó en la plaza del Jardí, a los pies del Ayuntamiento, donde se concentró numeroso público para animar la llegada de los corredores.
La prueba estuvo organizada por la concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Albal, en colaboración con la empresa Atlos, especializada en eventos deportivos. Entre los asistentes se encontraban el alcalde de Albal, José Miguel Ferris, y la concejala de Deportes, Azucena Muñoz, junto a otros miembros de la corporación municipal.
La concejala de Deportes, Azucena Muñoz, ha señalado que “a pesar de haber tenido que aplazar la carrera y organizarla con tan poco margen de tiempo, ha sido un gran éxito de participación”, y ha destacado que “las calles se han llenado de deportistas, familias, niños y, sobre todo, de buen humor y espíritu navideño”.
Por su parte, el alcalde José Miguel Ferris ha explicado que “la San Silvestre es la mejor manera de acabar el año” y ha subrayado el valor emocional de esta edición, al comprobar “la ilusión de los participantes y, especialmente, de los más pequeños”, lo que, según ha afirmado, refleja que “Albal es un pueblo fuerte que avanza tras un año complicado”.
Tras la finalización de la carrera de Albal, se celebró una rifa popular con regalos aportados por la Caja Rural de Albal, que puso el broche final a una jornada marcada por la convivencia vecinal y el deporte, cerrando así el calendario deportivo municipal de 2025.
















