Un jurado popular declara culpable al hombre que atropelló mortalmente a un vigilante en Albal

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Valencia. ciutat-de-la-justicia

Un jurado popular ha declarado culpable de un delito de asesinato a un hombre, camionero de profesión, que atropelló mortalmente a un vigilante de seguridad con el que discutió en Albal en febrero de 2012. La Audiencia de Valencia será ahora la que finalmente fije la condena para el procesado. El ministerio fiscal y la acusación particular solicitan una pena de 18 años de prisión por el delito de asesinato y una falta de lesiones.

El hombre defendió durante el juicio que no tenía intención de “matar a nadie” y aseguró que no se dio cuenta de que la víctima se había situado tras el camión, ya que no había amanecido y no había demasiada visibilidad.

El triste suceso se remonta al 8 de febrero de 2012, cuando el acusado acudió a una empresa ubicada en la CV-31 en el término de Albal, para descargar el cargamento de fruta que portaba en su vehículo articulado.

El acusado pasó la noche en las instalaciones de esta empresa, y a la mañana siguiente, sobre las 7:46 horas aproximadamente, entró en la caseta del vigilante, que estaba situada junto a la zona de pesaje. Una vez allí, ambos mantuvieron una discusión.

Seguidamente, otro camionero que se encontraba en la caseta sacó al acusado al exterior. Una vez fuera, éste, sin mediar palabra, dio un golpe en la cara al subdirector jefe de producción de la empresa a la que iba a descargar, según consta en el relato del ministerio fiscal.

Tras esta agresión, el camionero se montó de nuevo en el vehículo, y el vigilante de seguridad salió tras él y comenzó a golpear en la puerta del conductor para pedirle que bajara. Ante esta acción, el acusado abrió la ventanilla y lanzó una herramienta tipo llave de carraca.

Después, el vigilante se situó en la parte trasera del camión para evitar que el acusado le pudiera lanzar otros objetos y, también, con el ánimo de evitar que éste abandonara el lugar. Pese a ello, éste aceleró el vehículo y le atropelló, tal y como señalaba Fiscalía en su escrito de calificación provisional.

El vigilante, dado lo súbito de la acción y el volumen y el peso del vehículo utilizado, no tuvo ninguna oportunidad de defenderse. Así, sufrió múltiples excoriaciones, hematomas, heridas y fracturas, entre ellas la sección completa de la columna vertebral y de la aorta torácica, lesiones que causaron su muerte inmediata. El fallecido, de unos 60 años, estaba casado y tenía dos hijos.

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