Un gol de Baixauli en el minuto 94 otorga la victoria, el segundo campeonato de liga y el derecho a jugar la promoción al Catarroja CF

0
22

Un gol de Joan Baixauli en el minuto 94, al rematar un córner otorgó la victoria al Catarroja y de paso el campeonato de liga. El Catarroja CF se proclamaba campeón de liga de la Tercera División por segunda vez en su historia. El lunes por la tarde se sortean los enfrentamientos de la promoción. El Catarroja se enfrentará a otro campeón de grupo.
Casi 500 aficionados venidos desde Catarroja llenaron de colorido la grada y animaron sin parar a su equipo. La afición se había engalanado con bufandas, banderas y camisetas blanquiazules. Al final invasión de campo y celebración a lo grande.

El partido contó con la presencia de la cúpula presidencial del Vila-real, Fernando Roig, su hijo y Llaneza, quienes, en un buen gesto, habían decidido no cobrar entrada para ver el encuentro.

El comienzo del partido indicaba que el partido no iba a ser fácil para el Catarroja, los jugadores groguets, como era de esperar, trataban de salir con combinaciones rápidas y buscaban romper la defensa del Catarroja con resultado favorable casi siempre para los nuestros. Pero los chicos de John Clarkson sabían lo que se jugaban y no dejaron que el filial C del Vila-real les arrebatara el dominio del partido.

Tras un par de grandes intervenciones por parte de Ortiz, y con ambos conjuntos buscando ansiosamente abrir el marcador, llegó el golazo de Luís Verdú. El lateral izquierdo del Catarroja se sacó un cañonazo desde la misma línea de banda que se colaba por encima del Ortolá, y desataba el delirio de la numerosa y colorida afición catarrogina.

El gol convirtió la defensa del Catarroja, liderada por Baixauli y Paco, en una muralla infranqueable para los habilidosos delanteros groguets que tanto peligro habían creado antes.

Con 0 a 1 se llegaba al descanso, sabiendo que el partido de Bunyol lo ganaba el Levante por 2 a 0, por lo que tan solo iba a valer la victoria.

En los inicios de la segunda mitad, los locales trataron de emplear más las bandas. John Clarkson lo vió y dió entrada a Abel por Ernesto, quien había liderado las jugadas de peligro durante el primer tiempo. De esta forma Clarkson sellaba todas las entradas a un Vila-real que desde ese momento no pudo crear peligro en la portería de Ortiz. Con Chavero, Víctor y Felipe pivotando para estar siempre frente al balón, y Romero y Alex taponando las internadas por las bandas, el juego de los groguets ya no intimidaba.

Koeman, quien había sido un dolor de cabeza para los defensas rivales, era sustituido por Madrigal a falta de 25 minutos para el final del encuentro.

El partido transcurría plácido para el Catarroja. Así, aprovechando la defensa de tres del Vila-real, los de John Clarkson se acercaban con mucho peligro al área local, con Madrigal de director de orquesta. Mediada la segunda mitad, Chavero cabeceaba una saque de esquina con mucho peligro. Antes del gol del empate, una buena combinación dejaba a Madrigal en boca de gol, pero el crack blanquiazul no lograba rematar con comodidad cuando tan solo tenía que empujar el balón para rematar la liga.

A falta de 8 minutos para terminar el campeonato, el Vila-real enviaba una falta al área y Gerard (33 goles en el campeonato) cabeceaba al fondo de las mallas. Tras más de 4000 minutos de liga, el Catarroja veía como todo se desmoronaba en el penúltimo suspiro.

Pero la calidad de este Catarroja es más inmensa de la que puede sospechar cualquiera, la futbolística y la humana. En los minutos finales Petu se inventaba una jugada que terminaba estrellándose en el poste, golpeando a Ortolá y saliendo al córner. El tiempo se acababa, la afición blanquiazul había esperado 31 años para volver a ver a su Catarrocheta campeón de la Tercera División, y todo se decidía en un córner.

Víctor Banegas enviaba el córner al área grogueta, y allí, Joan Baixauli, de Massanassa, daba el salto de su vida para entrar en la historia del Catarroja y hacer más grande a nuestro Catarroja Club de Fútbol.

La celebración del gol fue tremenda, y con el pitido final … invasión de campo y alegría desbordada en el Mini Estadi.

El Catarroja se proclamaba campeón de liga de la Tercera División por segunda vez en su historia.

El autobús llegó a Catarroja sobre las 22:00 horas y recorrió “la carretera” haciendo sonar el claxon y acompañado de numerosos vehículos de aficionados. Depués hubo una cena de celebración.


Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here