Torrent nombra Hijo Adoptivo en un emotivo acto al capellán de la Asunción Miguel Lluch por sus 30 años de servicio

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Torrent ha nombrado en un emotivo y multitudinario acto a Miguel Lluch Cerezo, de 78 años, Hijo Adoptivo de la ciudad, reconociendo su labor solidaria y cultural al frente de la parroquia de la Asunción en las últimas tres décadas.
“Yo siempre he sido torrentino. Todos me habéis ayudado a ser de Torrent y de hacer de este pueblo una ciudad abierta a todos los desafíos. Siempre me tendréis, lo que me sorprende es que no me hayáis tirado antes”, bromeaba Don Miguel, visiblemente emocionado, en un acto en el que ha estado acompañado por la alcaldesa de Torrent, María José Català, la corporación municipal, el obispo auxiliar de Valencia, amigos y familiares que desbordaron de emoción el salón de actos de la casa consistorial.

Más de 500 personas fueron testigo de la entrega de la placa de Hijo Adoptivo de la Ciudad en un acto en el que no faltaron audiovisuales en el que se reconocía la labor de Don Miguel por su profundo y desinteresado trabajo como rector de la Parroquia de la Asunción, tanto en su plano social, cultural, religioso y solidario.

“Yo siempre he sido torrentino. Todos me habéis ayudado a ser de Torrent y de hacer de este pueblo una ciudad abierta a todos los desafíos. Siempre me tendréis, lo que me sorprende es que no me hayáis tirado antes”, bromeaba Don Miguel, visiblemente emocionado, en un acto en el que ha estado acompañado por la alcaldesa de Torrent, María José Català, la corporación municipal, el obispo auxiliar de Valencia, amigos y familiares que desbordaron de emoción el salón de actos de la casa consistorial.

Más de 500 personas fueron testigo de la entrega de la placa de Hijo Adoptivo de la Ciudad en un acto en el que no faltaron audiovisuales en el que se reconocía la labor de Don Miguel por su profundo y desinteresado trabajo como rector de la Parroquia de la Asunción, tanto en su plano social, cultural, religioso y solidario.

Entre sus aportaciones a la ciudad destaca la recuperación del patrimonio cultural y artístico, en especial de la histórica Mare de Déu del Pòpul, de la que hoy pueden volver a disfrutar los torrentitos, fruto del trabajo de este sacerdote.

“Usted ya era hijo de Torrent. Hoy tan solo hacemos este reconocimiento institucional por influir durante 30 años en el día a día de esta gran ciudad. Ha influido, siempre, a partir de los valores que nos hace personas, todo a través de la confianza obtenida por su manera de ser y de pensar”, ha manifestado la alcaldesa de Torrent, María José Català, quien hizo un discurso con numerosos guiños afectivos y familiares.

“Estoy convencida de que para Don Miguel sigo siendo la nieta de Alberto, sacristán de la iglesia de la Asunción, antes que alcaldesa y cosas como esas lo hacen especial. En una palabra: auténtico. Ha dado ejemplo y coherencia de toda una vida dedicada a la ayuda y al compromiso social en Torrent”, concluyó.

Y es que esta vida de dedicación plena se ha manifestado en su forma de reclamar los derechos de los torrentitos, a través de la renovación de los estamentos sociales de la ciudad y en mejorar el nivel cultural de los vecinos a través de la promoción de cursos en el Instituto Social Obrero.

Es también un abanderado de la promoción integral de la mujer de Torrent y el promotor de las fiestas patronales de Moros y Cristianos, vinculada a los Santos Patronales. Fue promotor de Sínode Diocesà implicando a más de 800 personas y trabajó para la modernización de la ciudad y de las infraestructuras del cementerio parroquial, instalando un crematorio y dos tanatorios.

En el acto tampoco quiso faltar el obispo auxiliar de Valencia, Enrique Benavent, quien ha glosado la vida y obra de don Miguel. “Cuando un capellán trabaja bien, hace bien a todo el pueblo. Y el ejemplo de Don Miguel nos demuestra que la iglesia no es un geto, sino un punto de encuentro abierto a la ciudad, donde siempre ha prevalecido su forma de trabajar firme, directa, amable y sencilla sin buscar nada a cambio”, ha manifestado el obispo, quien ha recordado su trabajo abnegado en Cáritas por la dignidad de las personas, a partir de la cual se construyó el Centro de Día de inmigrantes y se puso en marcha la Comisión de Ayuda al Inmigrante, convirtiendo a Torrent en un pueblo pionero en acogida y atención a personas extranjeras.

El acto se cerró con la entrega de la palca y de un cuadro con la imagen de la iglesia de la Asunción. Momentos de gran emoción en los que el protagonista de la tarde ha manifestado: “Todo este mes de preparativos en mi despedida ha sido como una historia de salvación en las personas que nos recuerdan lo que Dios ha hecho. Y es que en estos 30 años Dios ha hecho todo esto a través de mí. Estoy muy emocionado. Todos los buenos actos y palabras que habéis descrito han sido gracias a que todos vosotros habéis estado allí a lo largo de mi vida y todo eso vuelve ahora a vuestros corazones”.

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