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Poker y cine: estrechos vínculos

Resulta bastante común encontrar escenas en las que se juega al poker en películas. El cine, tradicionalmente no ha solido obviar la importancia clandestina de este juego tan recurrido por amplios sectores de usuarios.

Así, encontramos numerosas obras con mención a esta práctica lúdica, tantas que resultaría de gran dificultad tratar de enumerarlas todas. Entre ellas, destacamos algunas como: Loaded Pistols (1948, pionera), Cincinati Kid (1965), El Golpe (1973), Rounders (1998), Lock and Stock , estrenada el mismo año que la citada con anterioridad, o Casino Royale (2006). Este breve recorrido cronológico nos da buena prueba de la incursión de este juego en escenas de la gran pantalla desde tiempos que casi no alcanzamos a recordar. Son muchas las producciones que se han realizado sobre todas estas espectaculares manos de poker en diferentes películas.

Si bien, no podemos olvidarnos del género en el que probablemente cope mayor relevancia,  que resulta ser el de las trepidantes producciones de mafia, en las que los más polémicos, inestables y habilidosos gangsters nos deleitan con sus peripecias al margen de la ley.

Entre estas ensalzamos sobre las demás dos excelentes obras del genial y contrastado director Martin Scorsese, las cuales vieron la luz a finales del siglo pasado. Ellas son, Casino, proyectada en 1995, y Goodfellas (Uno de los Nuestros, traducida al castellano, 1990). En ambas surgen trepidantes partidas que no dejarán indiferente a nadie, y no solo decimos esto por el desarrollo del propio juego en sí, sino por la atmósfera que lo acompaña en aquellos momentos en que se anda desarrollando.

Llama la atención el hecho de que Scorsese repitiera parte de su estelar plantilla en la segunda de ellas, tras los éxitos cosechados a partir de la creación de Uno de los Nuestros. Así, la completa pareja formada por el gran Robert de Niro y Joe Pesci (conocido por el gran público también por interpretaciones como la que realizó de ladrón en Solo en Casa), deja destellos de su calidad en ambas producciones. En la primera, les acompaña Ray Liotta, que da vida al ex convicto irlandés Henry Hill. En la segunda, será Sharon Stone quien nos deleite con su presencia, completando, como en el caso anterior, un reparto de ensueño.

A nuestro juicio son las dos películas con escenas de poker más llamativas que pueden visionarse. Y no decimos esto exclusivamente porque nos guste el juego, ya que ambas rebosan calidad por los cuatro costados.

Autor artículo / Fuente de la imagen: Jorge Pastrana


 
 
 

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