Mágico Serrat

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La veteranía es un grado y en el caso de Joan Manuel Serrat el dicho le acompaña plenamente. Con una puesta en escena sobria pero elegante, acompañado de su inseparable pianista Ricard Miralles, Serrat espantó ayer los males y las tristezas de los espectadores en Burjassot, les hizo reír, sacudió sus conciencias y les imbuyó de dulce nostalgia. Un viaje mágico de la mano del más conocido cantautor catalán.
El recital programado dentro del 10dB comenzaba puntual con un solo de piano y las notas de ‘Sinceramente tuyo’ para dar paso a ‘Cantares’, un tema que pone música a uno de los inolvidables poemas de Machado: ‘Caminante no hay camino sino estelas en la mar…”.

De los grandes clásicos pasó a temas más recientes como‘El teu àngel de la guarda’, ‘Me gusta todo de ti pero tú no’ o ‘Seria fantàstic’.

La complicidad con los asistentes afloraba con esta combinación perfecta de temas actuales y grandes clásicos pero también con el ocurrente sentido del humor del cantautor catalán que recurrió a antiguo proverbios orientales para arrancar las sonrisas del auditorio así como a la anécdota de su madre, que deseaba una niña a la que llamar ‘Joana’ cuando nació él.

Así dio paso a ‘Si hagués nascut dona’, ‘La mala racha’ y ‘Esos locos bajitos’.

El concierto llegaba su ecuador cuando desgranaba las notas de la eterna ‘Mediterráneo’, sin duda la más universal de sus canciones.

También tuvo tiempo para bromear acerca de su veteranía explicando cómo ha conseguido amortizar el tema ‘Ara que tinc vint anys’. Y es que cuando cumplió los 40 la “recicló” bajo el título ‘Fa vint anys que tinc vint anys’ “encontrando así la complicidad del público de 40 años”. No pierde ni un ápice de optimismo y vitalidad este tema que ahora ya es ‘Fa vint anys que fa vint anys que tinc 20 anys’.

Sin embargo, fue cuando interpretó ‘Para la libertad’ –con la letra de uno de los poemas más hermosos del poeta alicantino Miguel Hernández- el momento en que logró poner a su público en pie. Aprovechó el tirón entonces para que todo el público le acompañara con sus voces en la tierna canción ‘Paraules d’amor’, que sigue aportando triunfos tanto en castellano como en catalán a modo de talismán a los cantante que la invocan, la última de ellas Rosario en su último disco.

El recital finalizó a las dos horas con el buen sabor de boca de ‘Hoy puede ser un gran día’ y la conmovedora ‘Pare’, todo un himno a la conciencia ecologista del siglo XX que puso el punto y final de un concierto 100 por 100 Serrat.

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