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Las tarjetas de visita no están muertas

Imagina que tienes una empresa y ofreces unos servicios excelentes. Acudes a un evento y allí conoces un potencial cliente, una de esas personas que pueden ayudarte a que tu empresa crezca. ¿Qué haces? Hay algo que a pesar de sus muchos años de existencia sigue siendo tan útil como el primer día: las tarjetas de visita. Y aunque cada vez vivimos en un mundo más digitalizado, esta herramienta sigue siendo fundamental a la hora de relacionarnos cara a cara con posibles colaboradores, clientes o proveedores. Los datos además nos señalan que la demanda de este producto sigue creciendo. Si aún no tienes las tuyas, solicita tarjetas de visita aquí. 

tarjetas de visita

Las tarjetas han sido y siguen siendo un poderoso instrumento de comunicación. Según las empresas de impresión este es uno de los productos más demandados, aunque muchos tiendan a pensar que su demanda está cayendo. Además de ayudarte a conseguir contactos o a dar el tuyo a personas que crees interesantes para ti o tu negocio, las tarjetas de visita dan un valor añadido a tu marca, empresa o proyecto o lo que sea que lleves a cavo. Ofrecer una de ellas a una persona con la que estás hablando de tu empresa denota profesionalidad.

Y lo saben bien todos aquellos que tienen su propia empresa. En España el número de personas que trabajan por cuenta propia, o sea los autónomos, ha ido creciendo desde el año 2013. En 2014 este grupo significaba ya el 14% del total de personas en el mercado laboral. Cada día hay más ciudadanos decididos a llevar a cabo sus proyectos y tirar adelante pequeñas empresas o iniciativas. De hecho muchas personas han hecho de esta posibilidad una opción para salir de la crisis. Todos ellos son conscientes de la importancia de hacerse con tarjetas de visita, pues es seguramente de las primeras cosas que harán.

Esta herramienta nació en China y se popularizó en Europa, cuando los sirvientes de la aristocracia las entregaban en actos a los que acudían para así anunciar su llegada. Desde entonces y hasta hoy siguen siendo un elemento de distinción, utilidad y personalización.


 
 
 

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