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Las Fundaciones Aguas de Valencia y Oceanogràfic trabajan para recuperar las poblaciones de murciélagos en el Turia

El pasado viernes por la noche, más de 40 voluntarios del Grupo Aguas de Valencia y de la Fundación del Oceanogràfic se congregaron en el río Turia, junto a la zona recreativa de Manises, para colaborar en la recuperación de las poblaciones de murciélagos en este enclave.

Voluntarios Aguas de Valencia Concretamente, la actividad desarrollada en esta zona de custodia del Grupo Aguas consistió en la construcción de refugios para murciélagos así como en la detección e identificación de las especies de quirópteros que habitan en las riberas del río y que contribuyen a la mejora de su calidad ambiental.

La iniciativa se enmarca en el programa de voluntariado ambiental y custodia fluvial, coordinado conjuntamente por el Grupo Aguas de Valencia, la Fundación del Oceanogràfic y la Fundación LIMNE, y que tiene por objeto la mejora y conservación de los espacios naturales del río, a la par que implicar a la ciudadanía en el conocimiento de la biodiversidad.

Los organizadores quieren que la ciudadanía conozca mejor a estos mamíferos tan amenazados (muchas de sus especies están en peligro de extinción) y dejen de lado creencias erróneas o falsos mitos sobre estos animales.Construcción nidos para murcielagos

Una de las facetas que más llamó la atención a los asistentes es que los murciélagos son voraces consumidores de insectos siendo, por tanto, muy beneficiosos sobre el control de plagas que dañan los cultivos, así como sobre los molestos mosquitos y moscas negras, tan abundantes en esta época.

Los biólogos de Limne destacan que “en los últimos años ha crecido el interés en el papel de estos mamíferos como controladores de plagas agrícolas” y que, “si bien en nuestro país aún escasean los estudios, los últimos datos científicos demuestran que éstos son muy efectivos en la lucha contra los insectos”. Como ejemplo, en el Delta del Ebro, se ha calculado que los murciélagos suponen un ahorro en pesticidas cercano a los 21 euros por hectárea.

Los organizadores aprovecharon la ocasión para explicar cómo se construyen refugios de murciélagos y, en el transcurso de la jornada, los propios asistentes dejaron preparadas cajas nido, que ayudarán a las poblaciones de estos mamíferos tan amenazados, entre los que hay especies en peligro de extinción.

Los técnicos de Limne, además, enseñaron a los presentes cómo diferenciar especies por medio de detectores de ultrasonidos. Estos aparatos “traducen” la señal que emiten los murciélagos y la traducen a un sonido audible por el oído humano. Viendo a qué frecuencia emiten, podemos saber de qué especie se trata.


 
 
 

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