El ‘talibanismo’ de Marzá, el conseller del caos

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Ayer nos enteramos de la sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, TSJCV, dándole un nuevo revolcón al conseller de Educación, Vicent Marza, declarando la nulidad parcial del decreto 9/ 2017 de Plurilinguismo, cuya pretensión era la de imponer si o si, un nuevo modelo lingüístico educativo a su imagen y semejanza en la Comunidad Valenciana; discriminando claramente el castellano frente a esa especie de catalano–valenciano que solamente entienden ellos, sus parientes y, por supuesto, los de la “cuerda”.

El Alto Tribunal anula la disposición adicional 5ª, simplemente por entender que vulnera ni más ni menos que derechos fundamentales consagrados en nuestra Constitución, como son la libertad y el derecho a la educación.

Desde luego el “decretito” de marras parido por Marza, es de los que hacen época, ya que sin ningún pudor ni rigor jurídico no se le ocurre otra cosa , eso sí, con un par de “pelotas”, que discriminar a los alumnos que optan libremente, faltaría más, por una enseñanza mayoritariamente en castellano. Primando, a sensu contrario, a todos aquellos que eligen el valenciano como lengua vehicular, concediéndoles como premio más horas lectivas en ingles. Hecho que beneficiaria a estos últimos en cuanto al certificado superior de sus conocimientos de ingles, frente a los alumnos que estudian en la línea de castellano.

Desde luego no deja de ser burdo e incluso soez, que se trate de aplicar una estrategia de atracción hacia la línea en valenciano, ofreciendo a estos alumnos un mayor número de horas de enseñanza en ingles.

Indica la sentencia con muy buen tino, que existiendo la cooficialidad de estas dos lenguas en un plano de igualdad, se debería otorgar al valenciano un trato diferenciado sobre el castellano en una “proporción razonable”, hasta que las dos estuvieran al mismo nivel, pero nunca a costa de las horas lectivas del ingles. Y, por supuesto, jamás aplicando ese talibanismo de turbante y cimitarra en detrimento del castellano, que no ha hecho sino que cabrear incluso al más valenciano de los valencianos de la Horta, curiosamente casi todos ellos bilingües desde que los parieron.

Dicho lo cual, la sentencia recoge igualmente: “que carece de justificación y por ello resulta irrazonable y desproporcionado el modo excluyente de concebir en esa disposición adicional 5ª el acceso a la enseñanza y la certificación del nivel de ingles para el alumnado que opte por mayor presencia del castellano”. Y yo añadiría que cargándose de un plumazo los derechos fundamentales reconocidos en los arts. 14 y 27 de nuestra Ley de Leyes, la CONSTITUCION.

Pero la mayor afrenta y bofetada que pudiera recibir Compromis, partido al cual pertenece Marza, en todo este asunto , es que el Alto Tribunal haya dispuesto que a partir de ahora cautelarmente el sistema educativo se retrotraiga al decreto del 2012, aprobado y puesto en vigor por sus “amigos” del PP.

En fin, yo presumo que mal acabara siempre lo que con mal pie ha comenzado. No se puede entrar como un autentico elefante en una cacharrería, como ha entrado este chico, en una disciplina o sector tan delicado y sensible como es la Educación de nuestros hijos.

Yo recuerdo porque así lo viví en directo, que la propia Constitución salió adelante porque no la impuso a golpe de decretazos ni Adolfo Suarez ni su partido la UCD. La Constitución se aprobó de una manera brillante, gracias al esfuerzo, generosidad y consenso de absolutamente todas las fuerzas políticas de derechas, centro e izquierdas danzantes por aquel entonces. Y he ahí el resultado, 40 años de exquisita vigencia y estabilidad desde su aplicación.

Pues bien, a ver si nos enteramos de una vez que la Educación al igual que nuestra Constitución, hasta que todas las fuerzas políticas no se sienten en una misma mesa y consensuen entre todos los pormenores de fondo y forma en su aplicación, tendremos que estar constantemente sumidos en esa especie de CAOS “talibanico” en el que nos quiera sumergir caprichosamente a golpe de decretazo el que mande en esos momentos, da igual que sea nacionalista , de derechas , de izquierdas o medio pensionista.

Y es que al final ya se sabe, y como dijo el gran premio Nobel, José Saramago: “no hay cosa peor que ponerle a un tonto una gorra de plato, para que al final se crea todo un general”.

José Antonio Sorzano | @JoseSorzano | Periodista y abogado | Foro de Opinión José Luis Sampedro

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