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El supuesto cerebro del caso Emarsa se acoge a su derecho a no declarar en su segunda comparecencia ante la jueza

El empresario investigado (imputado según la denominación previa a la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal) y encarcelado por el caso Emarsa, Jorge Ignacio Roca Samper, considerado el cerebro de la trama, se ha acogido a su derecho a no declarar en su comparecencia ante la jueza de Instrucción 15 de Valencia, que investiga las irregularidades en la gestión de la depuradora de Pinedo desde marzo de 2011.

Roca Samper, que estaba citado por la pieza separada número 6 en la que está investigado por un delito contra la Hacienda Pública, ha solicitado al inicio de la vista el aplazamiento de la misma.

La magistrada, de conformidad con la fiscal, ha desestimado la petición y entonces el investigado se ha acogido a su derecho a no declarar como ya hiciera en su primera comparecencia en el Juzgado tras su extradición a España. Entonces su abogado justificó su decisión por la necesidad de estudiar una causa en la que se acababa de personar.

Posteriormente, fue el mismo investigado quien solicitó prestar declaración, por lo que Instrucción 15 señaló la fecha de hoy. Por otro lado, la jueza sí ha estimado la petición del investigado para aplazar la declaración prevista para el día 6 de junio por la pieza principal del mismo caso en la que también esta imputado. Así, la nueva declaración se ha señalado para el día 13 de junio.

El empresario está imputado en dos de las piezas del caso: la principal (por delitos de malversación, falsedad y contra la Hacienda Pública) y la pieza separada número 6 en la que está imputado por un delito contra la Hacienda Pública. En cuanto a la pieza separada número 6, la jueza considera que Roca emitió facturas por importe de 667.300 euros que no respondían a servicio alguno y favoreció con ello que la empresa contra la que giraba esas facturas defraudara más de 251.000 euros.

Respecto a la participación de Roca en la pieza principal, la instructora considera que el empresario actuó en connivencia con los directivos de la empresa pública e interpuso sus empresas, que carecían de medios humanos, materiales y financieros para desplegar actividad económica alguna en la cadena de facturación de lodos y desbastes entre 2005 y 2010 para “incrementar artificiosamente” el valor de los trabajos realizados. Roca Samper deberá responder por estos hechos el próximo 6 de junio.

Jorge Ignacio Roca Samper se encontraba huido de la Justicia desde el principio de la investigación y fue detenido en Moldavia. Su extradición se realizó el 15 de abril. Tres días después, la jueza, a petición de la Fiscalía, a la que se adherieron todas las acusaciones, acordó prisión provisional comunicada sin fianza.

La instructora tuvo en cuenta la falta de arraigo en España del imputado así como su habilidad para moverse en el extranjero y la posibilidad de intentar destruir pruebas o influir en testigos antes de la celebración del juicio.

Jorge Ignacio Roca Samper estuvo en busca y captura desde enero de 2012; fue arrestado en la República de Moldavia en julio pasado, tres meses antes de que comenzara el juicio por delitos de contra los otros 24 acusados de diseñar y participar de un entramado empresarial que durante al menos seis años (entre 2004 y 2010) detrajo más de 23 millones de euros de fondos públicos de la Empresa Metropolitana de Aguas Residuales (Emarsa).

Roca, imputado en la causa que investiga ha estado en ignorado paradero durante toda la instrucción. En enero de 2012, el magistrado instructor amplió la imputación que se dirigía contra él con nuevos hechos y delitos y días después, el 9 de enero, dictó orden de búsqueda y detención internacional.

La vista oral por la pieza principal, que inicialmente se iba a celebrar en la Audiencia Provincial de Valencia en su ausencia el pasado 2 de noviembre, se suspendió tras su detención en Moldavia. La Sección 1ª acordó devolver la causa al Juzgado número 15 para practicar una instrucción complementaria cuando el prófugo fuera extraditado.

En la pieza principal del caso Emarsa, cuyo juicio quedó en suspenso tras la detención del empresario hoy encarcelado, están acusados por delitos de malversación de caudales públicos, cohecho, blanqueo, prevaricación administrativa y falsedad en documento mercantil, ex directivos de Emarsa, de Emshi (Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos), de Epsar (Entidad Pública de Saneamientos Residuales) y varios empresarios.


 
 
 

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