El doctor Cavadas reconstruye el rostro de una mujer marroquí con una severa deformidad

El Hospital de Manises, el doctor Pedro Cavadas y su equipo, así como el Centro Cultural Islámico de Valencia y la ONG Fundación Adra, han colaborado conjuntamente en la asistencia sanitaria de la mujer marroquí Samira Benhar. La mujer ha recibido tratamiento a lo largo de un año en el Hospital de Manises de la mano del doctor Cavadas para corregir una malformación en la cara que estaba ocasionándole rechazo social y problemas en su país de origen.

Pedro Cavadas. Caso Samira. Hospital de Manises

El centro sanitario ha presentado este caso de cooperación internacional junto a representantes de las entidades colaboradoras y la propia Samira. El Hospital de Manises y el doctor Cavadas conocen este caso a través de la Fundación Adra, quien detecta la problemática que sufre esta mujer en su país, se interesa por su caso y, junto al Centro Cultural Islámico de Valencia, trabaja para financiar su viaje a Valencia, arreglar la documentación y buscar opciones de tratamiento.

El doctor Emilio Luis Matute, director Quirúrgico del Hospital de Manises, ha explicado que “el doctor Cavadas decide hacerse cargo del caso de manera altruista. Gracias a este primer paso, el Hospital de Manises con el que colabora el doctor Cavadas decide asumir también el caso dentro de las actuaciones previstas en su política de responsabilidad social corporativa y por ello asume el coste de las intervenciones, la hospitalización y el tratamiento también de manera altruista”.

El doctor Cavadas ha explicado que Samira padecía Neurofibromatosis en la cara, una patología que produce crecimiento incontrolado de tejido a lo largo de los nervios y que en el caso de Samira le había producido la deformidad en la parte derecha de la cara.

Para reconstruir su rostro ha sido preciso casi un año de tratamiento en el que se le han realizado un total de tres intervenciones en el Hospital de Manises. Así, en junio del año pasado, pasó por primera vez por el quirófano para que se le quitara gran parte del neurofibroma de gran tamaño que tenía en el lado derecho de la cara. Cuatro meses después volvió a ser intervenida para quitarle el resto, ubicado en la zona del ojo. Este pasado mes de abril, Samira ha pasado por tercera y última vez por el quirófano con el objetivo de terminar de acondicionar la zona del ojo y colocarle una prótesis ocular para que su aspecto sea óptimo.

El problema estético de Samira supuso para ella un auténtico calvario en su país. Tras las intervenciones realizadas por el doctor Pedro Cavadas en el Hospital de Manises, Samira ha recuperado la sonrisa y la alegría de vivir y espera emprender una nueva vida cuando regrese a Marruecos, gracias a la ayuda y a los fondos recogidos por la Fundación Adra. Con estos fondos la fundación espera poder ofrecerle un futuro mejor en su país de origen.


 
 
 

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