Aigües de Cullera pide a la urbanización Faro del Mediterráneo fórmulas y plazos para pagar la deuda de 185.000 euros

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HIdraqua. agua

Aigües de Cullera suspenderá el suministro de agua potable a la urbanización Faro del Mediterráneo, de Cullera,  una vez que los vecinos han sido incapaces de ofrecer una solución para satisfacer su deuda con la empresa. Esta se remonta a marzo de 2009, hace más de cinco años, cuando se disolvió la Cooperativa de Propietarios Faro del Mediterráneo. Está previsto suspender el suministro el próximo lunes, 14 de abril, a las 8.30.

Los recibos impagados desde entonces, que comprenden el agua potable, el servicio de alcantarillado y la depuración (canon de saneamiento de la Generalitat) ascienden a una cantidad que supera ya los 185.000 euros.

Durante cinco años Aigües de Cullera ha mantenido el servicio pese a la importancia creciente de la deuda, a la espera de que los propietarios de las viviendas, unas 300, ofreciesen alguna solución para satisfacerla. El pasado verano se produjo una primera suspensión de suministro, que fue testimonial porque duró apenas un par de horas, ya que los vecinos convocaron una asamblea y se comprometieron a ofrecer una solución inmediata a través de la Comunidad de Propietarios que sustituyó a la extinta Cooperativa.

Una resolución judicial disolvió la Comunidad de Propietarios en octubre pasado, y algunos representantes de los propietarios ofrecieron entonces constituir una asociación de vecinos que pudiese asumir el compromiso. Aigües de Cullera ha ido aceptando las continuas dilaciones en el pago, atribuidas a problemas técnicos en la formación de la asociación. Pero finalmente todos los intentos han sido infructuosos y ello ha conducido a la decisión de suspender el suministro, previa autorización del Ayuntamiento de Cullera. Los propietarios fueron advertidos por última vez hace más de 15 días por Aigües de Cullera de que se suspendería el servicio si no ofrecían una solución para saldar la deuda y regularizar el contrato.

La situación se ha vuelto ya insostenible, puesto que Aigües de Cullera en los últimos años ha hecho un enorme esfuerzo de inversión para incrementar el rendimiento de la red y mejorar las instalaciones. Este esfuerzo inversor se ha visto afectado por el alto nivel de deuda de esta urbanización. Por otro lado, ya han acabado las obras de conexión con el sistema de agua en alta de la Ribera y en breve se tendrá que asumir el sobrecoste que implica comprar agua de calidad procedente de la potabilizadora de la Garrofera, en Alzira. No es aceptable que esta urbanización siga sin sufragar su parte de los costes del servicio, que recae sobre el resto de vecinos.

Pese a lo abultado de la cantidad adeudada, Aigües de Cullera no exige cobrar en el acto la cantidad completa, sino acordar una fórmula para que se salde de manera paulatina y razonable para los usuarios. La suspensión se mantendrá provisionalmente hasta que se regularice la situación.

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